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El INE amplía la colección de publicaciones históricas con el Censo de la Sal de 1631

11-03-15

Personal de estadísticas históricas y de composición de publicaciones que han participado en la edición del Censo de la Sal Personal de estadísticas históricas y de composición de publicaciones que han participado en la edición del Censo de la Sal

La Unidad de Estadísticas Históricas de la Subdirección General de Difusión Estadística viene editando desde 1985 obras con datos estadísticos históricos de difícil acceso o desconocidos, para poner a disposición del público en general y de los investigadores en particular, esta valiosa información. En esta ocasión, presenta la edición del Censo de la Sal de 1631, que vino a suplir la carencia de datos demográficos y ganaderos del siglo XVII.

La publicación ofrece una transcripción del manuscrito original, conservado en el Archivo General de Simancas, junto a las tablas estadísticas que recogen los datos correspondientes a cada uno de los partidos salineros y que permiten su análisis detallado

Incluye además un listado de las localidades que aparecen en el Censo y su equivalencia con los términos municipales actuales, con el correspondiente código INE. La publicación se acompaña de mapas y planos de las principales salinas y consta de dos tomos en formato electrónico. Está previsto que la edición en papel de esta publicación esté disponible en la próxima Feria del Libro de Madrid.

¿Por qué interesa este Censo?

En el siglo XVII hay poca actividad estadística en España. Aparte de este censo, se tiene constancia de la elaboración del de otros para el reparto forzoso de juros en 1646 y para el reclutamiento de soldados en 1693. El Censo de la Sal responde a las particularidades que distinguen a los censos primitivos –siglos XVI a mediados del siglo XVIII– cuyo fin primordial responde a recuentos vecinales por motivos fiscales.

La sal era en el siglo XVII un producto de primera necesidad, utilizado para condimentar y conservar los alimentos, para suplementar la alimentación del ganado e, incluso, como antiséptico. Se depositaba en los alfolíes (lugares donde se almacenaba) que estaban distribuidos por toda la Corona. Además, la sal era, entre otros (la pimienta, la goma de papel sellado, el aguardiente, etc.) un producto estanco, lo que significaba que la Corona podía distribuir y fijar sus precios.

Castilla, a partir de la segunda década del siglo, se hallaba inmersa en una fuerte recesión económica, fruto de los enormes gastos derivados de la política exterior, de los fraudes en la recaudación del impuesto denominado Servicios de Millones,  y de la falta de equidad tributaria entre estamentos sociales. Al ser la sal monopolio de la Corona desde 1565, se convirtió en el medio más rápido para imponer un precio superior y sanear la Hacienda Real.

Por este motivo, Felipe IV encargó realizar las averiguaciones necesarias que hicieran posible obtener la información para implantar una reforma fiscal que permitiera suprimir alguno de los anteriores  impuestos, por un nuevo sistema impositivo sobre la sal.  A este nuevo sistema establecido por cuotas fijas sobre la sal, estaban obligados a contribuir todos los vecinos, sin distinción de estados, y también ganados  – mayores y menores - de los territorios peninsulares de la Corona de Castilla.

El vecindario se formó a partir de los datos obtenidos a lo largo de 1631, según consta en los documentos que los intendentes de cada Partido salinero enviaron al Consejo de la Sal.

Como curiosidad sobre la importancia de la sal en la antigüedad puede señalarse que la palabra salario deriva etimológicamente de la denominación en latín de dicho producto (salarium). En la antigua Roma se pagaba con sal a los soldados que cuidaban las salitreras en la ruta de Ostia a Roma. Prueba de su importancia es su pervivencia en numerosos topónimos que aún hoy hacen referencia a este producto, tales como Cabezón de la Sal (Cantabria), Poza de la Sal (Burgos), etc…

Los censos históricos publicados por el INE

En los últimos 30 años la Unidad de Estadísticas Históricas ha puesto a disposición de todos los datos de los siguientes censos que pueden consultarse en las publicaciones correspondientes:

Censo de Pecheros de 1528
Censo de la Corona de Castilla 1591
Censo de la Sal de 1631
Censo de Campoflorido.de  1712
Censo Ganadero de la Corona de Castilla. 1752
Censo de la Corona de Castilla,  Marqués de la Ensenada de 1752
Censo del Conde de Aranda de 1768
Censo de Floridablanca  1787
Censo de Godoy 1797

NIPO: 096-20-015-8
ISSN: 2255-5625
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